En Tierras Salvajes Capitulo 1 Here
—Eres un necio, Martín —se dijo en voz alta, solo para oír algo que no fuera el gemido del viento.
Se giró. No había nadie.
El viento cambió entonces. Dejó de gemir. Y en el silencio que siguió, Martín escuchó algo que heló su sangre: no un rugido, no un aullido, sino un susurro. Alguien, muy cerca, dijo su nombre. en tierras salvajes capitulo 1
Martín se acercó con cautela. Al pie del tronco, medio enterrada en la arena, había una bota de cuero. Dentro, aún, los restos blancos de un pie. —Eres un necio, Martín —se dijo en voz
—¿Quién anda ahí? —preguntó, la mano en el cuchillo. El viento cambió entonces
Llevaba nueve días perdido en la meseta desértica que los antiguos mapas llamaban “la garganta del diablo”. Su brújula había enloquecido la tercera noche, quizá por los depósitos de hierro en la tierra, quizá por algo peor. El agua se le acabó hace cuarenta y ocho horas. La comida, un puñado de frutos secos que masticaba con lentitud de condenado, le duraría otro día más.
Pero el árbol tenía ahora una cinta más: la que él llevaba atada al sombrero. Alguien se la había quitado sin que él lo sintiera.