Pollitos En Fuga- El Origen De Los Nuggets Access

Pero la gran noche de la huida, algo salió mal. El globo se enredó en los cables de la luz, el túnel terminó en la pocilga del chancho Rómulo (quien los obligó a escucharlo cantar rancheras a cambio del paso libre) y, para colmo, el vigilante nocturno —un perro salchicha con problemas de insomnio— los olió a tres metros.

—No importa si algún día nos convierten en nuggets —dijo, mientras miraba las luces de la ciudad—. Lo importante es que, mientras tengamos alas… aunque no vuelen mucho… siempre podremos elegir hacia dónde correr. Pollitos en fuga- El origen de los nuggets

—¡A la zanahoria de emergencia! —gritó Pip. Pero la gran noche de la huida, algo salió mal